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Actualmente
en la ciudad muchas personas tienen una garrafa de gas en el automóvil: optamos
por lo menos caro.
No
tenemos ningún conocimiento sobre automovilística ni mecánica del motor a
explosión, pero todos sabemos, que "no es lo mismo". Sin duda aquí
el tema que nos interesa presentar en pocas palabras es el fenómeno
"pueblerino" que se dá en las estaciones de gas cordobesas.
Hacemos
cosas obedeciendo a reglas estúpidas que en otros lugares nadie respeta.
La mayoría de las reglas son espantosas. Son comida rancia. Consejos
obligatorios.
La imagen que se puede ver a a la izquierda no pretender ilustrar nada en
particular.
La carga de GNC
1- arribamos en el automóvil a la estación donde se expenden
combustibles.
2- corroboramos cuánto vamos a cagar, apertura de tapa de motor,
y...
3- "HAY QUE BAJARSE DEL AUTO"
Pero hace frío. O estás apurado. O estás charlando o manipulando algo
frágil. Pero hay que bajarse.
Y "algunas personas" dicen, que es por nuestra seguridad.
Repite esto como loro el que recibe el dinero y lleva
la manguera hasta el lugar indicado del motor.
En ese momento, para nosotros, clientes, este
hombre es "el especialista", nuestro especialista,
y el cartel de plástico con las reglamentaciones,
lo dice muy claro: "No se efectúa carga alguna
si no se bajan del auto
todos los pasajeros".
En nombre de la seguridad se hace cada barbaridad,
que esta, no es más que un ejemplo cotidiano de la
idiotez mecanizada que rige algunos minutos de nuestra
vida diaria.
Hago este enfoque con una postura joven, no
me puedo olvidar de ellas esas pobres viejitas y viejitos,
señoras embarazadas, paralíticos y otras personas
tiene que incómodamente bajarse del coche y
esperar cinco minutos (se puede llegar a
demorar más en bajar del auto que en llenar
el tanque de gas de mediano tamaño). Y dicen
que es "por su seguridad", pero ¿acaso qué puede pasar?
¿el tanque va a explotar? Si el tanque de gas
exlota, volamos a la mierda todos, y nos hacen pararnos
al lado del auto como unos boludos "por las dudas,
si llega a pasar algo". Lo curioso es que
esta costumbre de hacer bajar a la gente de los
coches de totalmente cordobesa. En Buenos Aires,
en donde rigen las mismas leyes reguladoras del gas,
la gente no le da ni cinco de pelota. A nadie le
interesa, nadie obedece una regla estúpida, una
regla estúpida no puede ser obedecida, hay cosas
más importantes que hacer.
Metodo
pedagógico para explicarle a niños
porque somos unos pelotudos
El
tema este del GAS y la prevención de accidentes
es muy similar a los Osos de Springfield. Y si no
está de acuerdo con esto, este capìtulo de la serie
animada "Simpsons", es realmente instructivo,
ya que la mayoría de las cosas que hacemos
es para protegernos de los Osos y otros animales
salvajes como el Murcielago de Villa Warcalde.
Grán
Córdoba: hay más muertos
por bajarse del coche a cargar gas.

Los
magos griegos
En la Grecia antigua, la Sacerdotisa del Oráculo de Delfos,
solía inhalar
gases (probablemente anhídrido carbónico) desde
las grietas de las rocas, para
tener sus "visiones" y realizar sus
profecías. También ha sido común
el inhalar los vapores de perfumes,
ungüentos y especias quemadas como parte de
sus ceremonias
religiosas. El gas hilarante (oxido nitroso) se fabrico a finales
del
siglo XIX, y muy pronto se utilizó como droga recreativa debido a
sus
efectos eufóricos. Más tarde se usó cloroformo y éter para
producir
intoxicación. En las playas Brasileras se conoce como "perfuminho"
y es un éxito entre la juventud.
El
gas de Bolivia es de Bolivia
"muerte al
gringo"
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